El Parlamento francés acaba de aprobar, hace pocos días, una Ley de regulación de apuestas deportivas. En votación difícil (299 votos a favor, 233 en contra), se decidió abrir el mercado de las apuestas deportivas, actividad que hasta este momento permanecía reservada al estado.
Las empresas de apuestas y juegos de azar online venían ofreciendo sus servicios en Francia, de todos modos, tal como ocurre en el resto del mundo, en un vacío legal que ha tenido consecuencias no deseadas en muchos países, como la aparición de redes ilegales de apuestas, fraudes en partidos y corrupción dentro de los clubes mismos de fútbol, en algunos casos.
Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo global sobre el tema, cada país europeo está buscando su propia regulación. Esto ha provocado que haya modelos disímiles y hasta opuestos, como es el caso de Reino Unido, cuya ley da libertad de acción a las empresas de apuestas, y el de Italia, que se ha decidido por la prohibición total, lo cual no evita que los italianos sigan haciendo apuestas online. En España está en vía de aprobación una ley nacional, más allá de que muchas Comunidades ya tengan su propia reglamentación.
Según explicó el Ministro francés de Presupuesto, Francois Baroin, las empresas que quieran ofrecer sus servicios de apuestas online en el país deberán pagar impuestos similares a los que ya pagan las empresas reales. de juego Las apuestas deportivas tributarán el 7.5% de sus ganancias y las salas de poker el 2%. Se contempla el bloqueo de los sitios ilegales, el control del acceso de menores y la prevención de la ludopatía. El Estado podrá controlar las transacciones entre los bancos y las empresas de apuestas online.
El gobierno francés tiene previsto que esta medida entre en vigencia antes del inicio del inminente Mundial de Sudáfrica.